Un Airbus con boina
Las OTRIS u oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación propician y adecúan la transferencia de conocimientos entre los centros de investigación y las empresas. A su vez los centros de investigación y las principales universidades del mundo están conectadas entre sí mediante redes de comunicación donde se intercambian conocimientos, y contenidos de trabajadas bases de datos, a través de espectaculares autopistas de ancho de banda de 10 GigaBytes. Imagino que no les tengo que hablar de internet y lo que supone para el acceso a fondos documentales e informaciones varias. Congresos, seminarios, encuentros científicos, ect, ....
La comunidad científica es una auténtica aldea global (un saludo a MC Luhan). Hoy como nunca la globalización de la información científica es un hecho.
Sin investigación básica difícilmente habría investigación aplicada. Sin gentes que se dejaron durante años las pestañas en la investigación como Lenz, Rutheford, Faraday, Maxwell.... A Marconi no le conocería nadie, Edison no habría encendido ninguna bombilla y ni siquiera Sony podría fabricar sus televisiores.
En Francia el sistema universitario es igual de malo que en el resto de países excepto en las "grandes écoles", centros de excelencia universitaria donde la selección y la exigencia han conseguido formar a ingenieros que junto períodos de intercambio de estudiantes con universidades de elite norteamericanas y las inversiones de I+D+I (públicas y privadas) han convertido a ese país en referencia mundial en telecomunicaciones y aeronáutica. A ese carro se ha subido el consorcio que hay detrás del Airbus y ha hecho bien. Si quieren competir con Boeing, en el mercado de la aviación comercial, no queda más remedio que unir esfuerzos.
Pero una cosa es reconocer la propiedad intelectual de una mejora técnica, y en este sentido el nuevo Airbus supone una mejora en la gama alta de aviones por ahorrar combustible y aumentar la capacidad de pasajeros; y otra cosa muy diferente es considerar que este avance de investigación aplicada es sólo fruto de la decisión de unos políticos o mérito exclusivo de Europa. No estamos en tiempos de la guerra fría donde los avances técnicos se convertían en propaganda para desanimar al enemigo o enardecer a los propios. No , señor Zapatero. No es eso.
La mayoría de los ingenieros que trabajan en Toulouse han pasado períodos de formación y/o trabajo en empresas y universidades norteamericanas, y le puedo asegurar que el intercambio de información entre uno y otro lado del charco es una realidad y algo habitual. Europa no es un compartimento estanco, vivimos en la aldea global. Una cosa es la propiedad intelectual de un avance técnico y otra muy distinta es el mérito, que va más alla de Europa y desde luego de ustedes los políticos.
Me parece mezquino y provinciano todo lo que los políticos han dicho estos días sobre el nuevo Airbus. Viven en otra época. Los ingenieros de Toulouse no son como Panoramix el druida de Astérix que al modo gnóstico ha recibido unos conocimientos secretos y exclusivos que no comparte ni perfeciona con nadie. Son otros tiempos señor Zapatero. La ciencia no se puede nacionalizar, ni se puede limitar sus méritos a las fronteras nacionales. Desenrósquese la boina.
La comunidad científica es una auténtica aldea global (un saludo a MC Luhan). Hoy como nunca la globalización de la información científica es un hecho.
Sin investigación básica difícilmente habría investigación aplicada. Sin gentes que se dejaron durante años las pestañas en la investigación como Lenz, Rutheford, Faraday, Maxwell.... A Marconi no le conocería nadie, Edison no habría encendido ninguna bombilla y ni siquiera Sony podría fabricar sus televisiores.
En Francia el sistema universitario es igual de malo que en el resto de países excepto en las "grandes écoles", centros de excelencia universitaria donde la selección y la exigencia han conseguido formar a ingenieros que junto períodos de intercambio de estudiantes con universidades de elite norteamericanas y las inversiones de I+D+I (públicas y privadas) han convertido a ese país en referencia mundial en telecomunicaciones y aeronáutica. A ese carro se ha subido el consorcio que hay detrás del Airbus y ha hecho bien. Si quieren competir con Boeing, en el mercado de la aviación comercial, no queda más remedio que unir esfuerzos.
Pero una cosa es reconocer la propiedad intelectual de una mejora técnica, y en este sentido el nuevo Airbus supone una mejora en la gama alta de aviones por ahorrar combustible y aumentar la capacidad de pasajeros; y otra cosa muy diferente es considerar que este avance de investigación aplicada es sólo fruto de la decisión de unos políticos o mérito exclusivo de Europa. No estamos en tiempos de la guerra fría donde los avances técnicos se convertían en propaganda para desanimar al enemigo o enardecer a los propios. No , señor Zapatero. No es eso.
La mayoría de los ingenieros que trabajan en Toulouse han pasado períodos de formación y/o trabajo en empresas y universidades norteamericanas, y le puedo asegurar que el intercambio de información entre uno y otro lado del charco es una realidad y algo habitual. Europa no es un compartimento estanco, vivimos en la aldea global. Una cosa es la propiedad intelectual de un avance técnico y otra muy distinta es el mérito, que va más alla de Europa y desde luego de ustedes los políticos.
Me parece mezquino y provinciano todo lo que los políticos han dicho estos días sobre el nuevo Airbus. Viven en otra época. Los ingenieros de Toulouse no son como Panoramix el druida de Astérix que al modo gnóstico ha recibido unos conocimientos secretos y exclusivos que no comparte ni perfeciona con nadie. Son otros tiempos señor Zapatero. La ciencia no se puede nacionalizar, ni se puede limitar sus méritos a las fronteras nacionales. Desenrósquese la boina.


<< Home