viernes, enero 07, 2005

¿Son partidos políticos o son oficinas de colocación?

No creo que coja a nadie por sorpresa si digo que los grandes partidos políticos españoles tienen a su alrededor una red clientelar donde colocan y promocionan a los amiguetes y simpatizantes, al tiempo que alimentan y subvencionan, desde el poder, medios de comunicación y asociaciones cercanas y amigas.

Es una forma legal de comprar voluntades, silencios y fidelidades inquebrantables. También una manera de asegurarse un granero de votos entre los distintos grupos de presión y sociales cuyos líderes son favorecidos por el dedo gubernamental.

No todos los que trabajan en la administración o cobran fondos públicos han tenido que superar una estresante, larga y dura oposición a cara de perro. Los nombramientos "digitales" de confianza , y los concursos-oposición preparados a medida del consumidor , son ya toda una institución en la administración pública y empresas estatales. Las tortas (no es sólo metáfora) y puñaladas traperas son , dentro de la intrahistoria de estos partidos políticos, algo habitual aunque no siempre salen al escrutinio de la opinión pública. El pesebre es poco y los "necesitados" y aspirantes muchos.

Los rígidos partidos de masas que se cohesionaban alrededor de una idea, ideología o clase social excluyente , anteriores a la segunda guerra mundial, han dado lugar al final del siglo XX a los llamdos "partidos atrapa-todo" donde las solidaridades cruzadas de la sociedad abierta en la que vivimos, obliga a desdibujar cada vez más ideologías, valores y certezas. No se extrañen que sea precisamente el "pesebre" (como realidad presente o anhelo futuro) el gran elemento aglutinador y cohesionador (no digo el único) de los grandes partidos políticos.

Si esto ocurre en los grandes partidos políticos, en los pequeños sucede algo similar. Ante el riesgo de desaparecer o ser engullidos se han convertido, casi en exclusiva, en auténticas oficinas de colocación.


¿Qué sucede en los pequeños partidos? Pues que también se han ido, poco a poco, obviando y borrando cualquier rastro de la ideología o principios tradicionales en esas formaciones. No importa qué o por qué defender cual o tal idea, no importa la coherencia histórica, ni se escatiman medios por demagógicos que sean para sobrevivir. Dan igual las coaliciones o alianzas electorales a realizar, aunque sean contra-natura respecto al electorado de siempre. Todo vale para mantener cuota de poder, por pequeña que sea, y seguir teniendo abierta la "oficina de colocación" que permita realimentar un electorado cautivo que asegure la supervivencia.

Ante una inminente y segura desaparición de las pequeñas formaciones por absorción de los grandes partidos (llamados atrapa-todo), suena la alarma del "salvese quien pueda". Es la hora de los oportunistas y el fin de los políticos. El pesebre ya no es sólo un elemento aglutinador para mantener unido el instrumento (el partido) con que llevar a cabo ciertos fines , sino el santa santorum , el único fin y motivo de existir de estos pequeños partidos. De este modo se aprovecha la estructura existente de una organización política para fines lucrativos.

Mirad dos situaciones paradigmáticas. Unión Valenciana (UV) y Partido Aragonés (PAR).
Los dos surgen dentro de un espectro ideológico común , el regionalismo conservador. Son partidos pequeños de ámbito autonómico que hace una década tenían incluso representación en las cortes generales.

Con el paso del tiempo UV ha sido devorada por el PP al abrirse cada vez más el espectro ideológico y social del partido popular. El PAR hubiera sufrido un proceso similar en Aragón, quedando reducido, quizás, a un grupo marginal compuesto por los seguidores de Hipólito Gomez de las Roces y sus "ideicas" un tanto extravagantes e hilarantes. Eiroa que, representaba la linea conservadora y regionalista de siempre, no hubiera tampoco podido resistir el embite del PP y hubiera convertido al PAR en lo que hoy es UV (o lo que queda), con José María Chiquillo asimilado a un senador popular más. Ante esta situación, siempre hay un listo. En este caso Angel Biel.

Este turolense se dio cuenta de que el PAR se extinguiría en Aragón, por falta de electorado suficiente, si no rompían con el PP. Lo del transvase fue la excusa perfecta para mantener la farsa cara al electorado , aunque ya hacía un par de años que la decisión estaba tomada. El PAR se convertiría en aliado del PSOE , copando consejerías más sociales y vistosas, con el único fin de mantener cuota de poder y crear así su red clientelar, y colocar a amiguetes de prestigio social que aseguren votos cautivos entre sus influencias. Eso es hoy el PAR , nada que ver con las extravagancias del fundador, don Hipólito, ni la coherencia intelectual de Eiroa: UNA OFICINA DE COLOCACIÓN, dirigida por Biel, claro. Tienen muy pocos votos y su electorado tradicional les ha abandonado en masa, pero consiguen los suficientes apoyos para mantener abierta la "oficina de empleo " en muchos lugares y su voto cautivo de fidelidad inquebrantable, fidelidad constante y sonante, quiero decir. El PAR no ha desaparecido y UV sí, probablemente porque Chiquillo no es Biel y no quiso o no supo ser un oportunista sin escrúpulos.

En cantabria saben bien de qué hablo. PRC con el PP sólo podía conseguir migajas y tendería a desaparecer, mientras que apoyando al PSOE son los que parten el bacalo y pueden repartirse y repartir más de lo que nunca soñaron.


¿Les parece exajerado decir que hay mucha gente que está en los partidos políticos (incluso en puestos muy importantes) sólo por el "pesebre"? Pues deben ser que no conocen CIU. El cambio de fidelidades de convergentes de toda la vida en maragallistas de toda la vida es una realidad visible e indisimulada desde hace un año en Cataluña. Desde medios de comunicación como la vanguardia a intelectuales orgánicos del Pujolismo las caídas en masa del caballo han sido más fulminantes que la de Pablo de Tarso camino de Damasco. ¡qué tropa! Y eso que CIU no es lo que yo llamo un partido pequeño.

Al hilo de todo esto, hay quien piensa que ERC va en serio con la amenaza a Zapatero de romper la legislatura si no apoya el plan Ibarreche. ¡Ángelito!, cuánta ingenuidad. ¿Van a perder los chicos de Carod los coches oficiales, las alfombras y moquetas, los despachos , los sueldos de infarto y la colocación de todos los familiares habidos y por haber por una simple cuestión de principios? jejejejeje, venga ya. Han conseguido una cuota de poder, inimaginable hace 6 años cuando entre Colom y Rahola hacían el ridículo por el Principado, debido a unas circunstancias muy concretas y rocambolescas, un golpe de suerte que dificilmente volverá , y que si no espabilan perderán en 3 años. Ahora sólo pueden aspirar a fidelizar el voto suficiente, para mantener su influencia, a base de colocar amigos y familiares en lugares estratégicos y dando subvenciones a asociaciones adecuadas o generando odios viscerales , que también puede atraer votos entre algunos electores poco reflexivos. Si para ello tienen que renunciar a sus ideas fuerzas, no hay problema. Es cuestión de supervivencia si no quieren ser engullidos por los grandes partidos cuyo espectro ideológico y social es cada vez más amplio.

Dicho lo dicho, tampoco creo que a nadie le sorprenda sobre cuál pienso que será el futuro de IU, aquel partido con el que Julio Anguita soño un día dar el "sorpaso" al PSOE felipista. Acabará siendo una oficina de colocación en manos de oportunistas y gente pragmática, sin más ideas que las que sean necesarias para realimentarse y mantener un granero de votos "satisfechos". Madrazo es un pionero, no lo duden.

Caso aparte, en lo que comentamos, son los partidos que surgen ad hoc para copar las concejalías o consejerías de Fomento o urbanismo. Pero es que en este caso es tan descarado el asunto que no creo que haya ni que comentarlo.

La conversión de los partidos minoritarios en , casi exclusivamente , Oficinas de empleo. Es una degradación de nuestra democracia. Sobre todo porque dado el sistema electoral español, la gobernabilidad en ayuntamientos, autonomías y el estado cada vez dependerá más de estos grupos pequeños cuya única ideología y razón de ser es el pesebre. Puro instinto de supervivencia dado que los grandes partidos se han convertido en partidos "atrapatodo".

Se me dirá que en los grandes partidos políticos españoles también ocurre (ya lo he comentado) el fenómeno de difuminación de ideologías, el pragmatismo incoherente y el pesebrismo. De acuerdo. Pero precisamente al ser partidos importantes sobre los que recaerá el peso y la responsabiliad del poder, ésto impide que caigan en una demagogia infinita e irresponsable (eso sería populismo de república bananera, perversión de la democracia que en Europa todavía no es habitual, ¿no?... ).

El peso de la púrpura frena o debería frenar, en los grandes partidos, su desnaturalización absoluta y que caigan en manos de oportunistas, freno que en los partidos políticos pequeños no ocurre. Como rémoras interesadas pueden vender sus apoyos electorales a precio de oro y cargar los errores de gobierno en el haber del socio poderoso, dejando así el camino libre y expedito hacia la demagogia infinita y el "pesebrismo" insaciable, es decir, hacia la "oficina de colocación" sin más.