Liberalización del textil, una gran oportunidad
Este año 2005 se inicia con una noticia que mantiene revolucionados, y con esporádicos brotes apocalípticos, a los muchos partidarios del proteccionismo económico, y del intervencionismo estatal, o como ahora se dice, del patriotismo comercial.
El mercado de textiles se liberalizará en Europa y USA , eliminándose los aranceles y cuotas que limitaban las importaciones, principalmente a los países asiáticos. La consecuencia de esta apertura es evidente. Las empresas europeas y norteamericanas que sólo compitan por precio , no tienen nada que hacer ante la avalancha de prendas y textiles asiáticos que en miles de toneladas se agolpan ya en los principales puertos de occidente a precios de risa.
Para que las empresas occidentales puedan competir con las asiáticas sólo hay un camino , la especialización , la moda , o cualquier otro planteamiento que suponga una ventaja competitiva distinta al precio barato.
Algunos grupos textiles españoles, por ejemplo Inditex, prepararon el terreno para que la nueva situación no les afectara. De hecho, según su portavoz, sólo el 6% de la facturación del grupo y una de sus tiendas-tipo se verán afectados por la liberalización del textil en el año 2005. Descenso fácilmente asumible y recuperable , según ellos, con la externalización de algunos de sus servicios y el aumento de cuota de mercado en sectores de moda. Evidentemente no todas las empresas han sido igual de previsoras y la nueva situación les aboca al cierre. Con la consiguiente perdida de empleos.
Quien quiera ver sólo una de las consecuencias de la liberalización del textil , está en su derecho. Pero no hay que olvidar que dos consecuencias muy positivas (a largo/medio plazo) pueden y deben contrarestar el desempleo (a corto plazo) en algunas empresas del , y no lo olvidemos, llamado mundo rico.
1) La bajada de precios de los textiles repercutirá en beneficio del consumidor, aumentando su renta disponible. Pudiendo dedicar ésta (más recursos) a nuevas iniciativas o gastos que generarán nuevos empleos.
2) El aumento de rentas en los países pobres, los principales favorecidos por la perdida de competividad de occidente, generará cientos de miles de empleos en esos países, y una incipiente sociedad industrial, y de consumo, que al modo de la Europa que fue capaz de llevar, con todas las dificultades y tropiezos que queráis, a una sociedad basada en la subsistencia hasta una economía desarrollada. No creo que los españoles tengan que ir muy lejos para comprender este proceso, viendo cómo el capital extranjero llegó al país en los 60 y ahora somos nosotros los que acogemos emigrantes e invertimos fuera. Y si alguien tiene dudas que compare (con todas las miserias y limitaciones que quiera) al sudeste asiático capitalista y Japón con el sudeste asiático donde el socialismo fue doctrina de estado, y hoy en día no es más que un inmenso burdele para depravados turistas multimillonarios en busca de "carne" joven. Compare, comparen. Y recuerden que partían hace 50 años de condiciones iniciales parecidas.
No hay que olvidar que todas las ventajas posibles son en potencia. Su consolidación dependerá de la capacidad de los gobiernos de turno para no entorpecer estas posibilidades. Una sociedad de ciudadanos con derechos y deberes claros y justos , es la principal herramienta que pueden potenciar estos gobiernos para aprovechar la lotería que les acaba de caer. En su mano está no dejar pasar esta oportunidad. Ah, y no olvidemos, que esta liberalización no es fruto de la magnanimidad desinteresada de occidente, sino resultado de duras negocionaciones en la organización mundial de comercio.
También me gustaría destacar cómo los mismo que se rasgan las vestiduras con la liberación del comercio, a la vez, se llenan la boca con la necesiad de ayudar a los países del tercer mundo. ¿puede ser más contradictorios estos "salvadores del mundo" que exigen ayudar a los demás con el dinero ajeno, al tiempo que se ponen hechos un basilisco cuando les tocan su bolsillo ?
Los muchos millones despilfarrados por el BM Y el FMI en subvencionar burócratas y gobiernos corruptos no consiguen sino seguir cavando más hondo el foso de la miseria del tercer mundo. Por no hablar de la trampa de los FAD , con lo que los gobiernos salvan sus conciencias ante los ciudadanos , a costa de endeudar y controlar mediante contratos abusivos a los supuestamente ayudados. ¿por qué se puede subvencionar un gobierno corrupto, y no dar una oportunidad a sus ciudadanos?
Una simple liberalización del comercio conseguirá más que todos estos intentos fallidos para que muchos países despierten de su miseria. O al menos tendrán una oportunidad real. Claro que Occidente , acostumbrado a la subvención y el control , tendrá un competidor más, de allí el temor de muchos intervencionistas. La comodidad se ha acabado, la imaginación , la productividad y el capital humano son ya una necesidad que la subvención y el convoluto no pueden evitar.
Las panaceas milagrosas no existen. Bienvenida sea la liberalización, que aunque POR SÍ SÓLA NO SOLUCIONA NADA, sí es una GRAN OPORTUNIDAD, para quien la quiera aprovechar, claro. Y asustar, sólo debe asustar a los que quieren seguir viviendo del cuento y la teta del estado, o sea, de nuestros impuestos, como parásito acostumbrado a no competir y tener un camino allanado de dificultades.
Está bien que el estado ayude a los que por sí mismos no pueden salir adelante (principio de subsidiariedad) , pero no a los comodones que sí pueden competir y se les subvenciona a costa del empleo y la viabilidad de otras muchas personas. Los recursos del estado son limitados, si se emplean para fomentar la falta de competividad empresarial y aburguesamiento conformista de algunos, ya me dirán ustedes si eso es positivo.
El mercado de textiles se liberalizará en Europa y USA , eliminándose los aranceles y cuotas que limitaban las importaciones, principalmente a los países asiáticos. La consecuencia de esta apertura es evidente. Las empresas europeas y norteamericanas que sólo compitan por precio , no tienen nada que hacer ante la avalancha de prendas y textiles asiáticos que en miles de toneladas se agolpan ya en los principales puertos de occidente a precios de risa.
Para que las empresas occidentales puedan competir con las asiáticas sólo hay un camino , la especialización , la moda , o cualquier otro planteamiento que suponga una ventaja competitiva distinta al precio barato.
Algunos grupos textiles españoles, por ejemplo Inditex, prepararon el terreno para que la nueva situación no les afectara. De hecho, según su portavoz, sólo el 6% de la facturación del grupo y una de sus tiendas-tipo se verán afectados por la liberalización del textil en el año 2005. Descenso fácilmente asumible y recuperable , según ellos, con la externalización de algunos de sus servicios y el aumento de cuota de mercado en sectores de moda. Evidentemente no todas las empresas han sido igual de previsoras y la nueva situación les aboca al cierre. Con la consiguiente perdida de empleos.
Quien quiera ver sólo una de las consecuencias de la liberalización del textil , está en su derecho. Pero no hay que olvidar que dos consecuencias muy positivas (a largo/medio plazo) pueden y deben contrarestar el desempleo (a corto plazo) en algunas empresas del , y no lo olvidemos, llamado mundo rico.
1) La bajada de precios de los textiles repercutirá en beneficio del consumidor, aumentando su renta disponible. Pudiendo dedicar ésta (más recursos) a nuevas iniciativas o gastos que generarán nuevos empleos.
2) El aumento de rentas en los países pobres, los principales favorecidos por la perdida de competividad de occidente, generará cientos de miles de empleos en esos países, y una incipiente sociedad industrial, y de consumo, que al modo de la Europa que fue capaz de llevar, con todas las dificultades y tropiezos que queráis, a una sociedad basada en la subsistencia hasta una economía desarrollada. No creo que los españoles tengan que ir muy lejos para comprender este proceso, viendo cómo el capital extranjero llegó al país en los 60 y ahora somos nosotros los que acogemos emigrantes e invertimos fuera. Y si alguien tiene dudas que compare (con todas las miserias y limitaciones que quiera) al sudeste asiático capitalista y Japón con el sudeste asiático donde el socialismo fue doctrina de estado, y hoy en día no es más que un inmenso burdele para depravados turistas multimillonarios en busca de "carne" joven. Compare, comparen. Y recuerden que partían hace 50 años de condiciones iniciales parecidas.
No hay que olvidar que todas las ventajas posibles son en potencia. Su consolidación dependerá de la capacidad de los gobiernos de turno para no entorpecer estas posibilidades. Una sociedad de ciudadanos con derechos y deberes claros y justos , es la principal herramienta que pueden potenciar estos gobiernos para aprovechar la lotería que les acaba de caer. En su mano está no dejar pasar esta oportunidad. Ah, y no olvidemos, que esta liberalización no es fruto de la magnanimidad desinteresada de occidente, sino resultado de duras negocionaciones en la organización mundial de comercio.
También me gustaría destacar cómo los mismo que se rasgan las vestiduras con la liberación del comercio, a la vez, se llenan la boca con la necesiad de ayudar a los países del tercer mundo. ¿puede ser más contradictorios estos "salvadores del mundo" que exigen ayudar a los demás con el dinero ajeno, al tiempo que se ponen hechos un basilisco cuando les tocan su bolsillo ?
Los muchos millones despilfarrados por el BM Y el FMI en subvencionar burócratas y gobiernos corruptos no consiguen sino seguir cavando más hondo el foso de la miseria del tercer mundo. Por no hablar de la trampa de los FAD , con lo que los gobiernos salvan sus conciencias ante los ciudadanos , a costa de endeudar y controlar mediante contratos abusivos a los supuestamente ayudados. ¿por qué se puede subvencionar un gobierno corrupto, y no dar una oportunidad a sus ciudadanos?
Una simple liberalización del comercio conseguirá más que todos estos intentos fallidos para que muchos países despierten de su miseria. O al menos tendrán una oportunidad real. Claro que Occidente , acostumbrado a la subvención y el control , tendrá un competidor más, de allí el temor de muchos intervencionistas. La comodidad se ha acabado, la imaginación , la productividad y el capital humano son ya una necesidad que la subvención y el convoluto no pueden evitar.
Las panaceas milagrosas no existen. Bienvenida sea la liberalización, que aunque POR SÍ SÓLA NO SOLUCIONA NADA, sí es una GRAN OPORTUNIDAD, para quien la quiera aprovechar, claro. Y asustar, sólo debe asustar a los que quieren seguir viviendo del cuento y la teta del estado, o sea, de nuestros impuestos, como parásito acostumbrado a no competir y tener un camino allanado de dificultades.
Está bien que el estado ayude a los que por sí mismos no pueden salir adelante (principio de subsidiariedad) , pero no a los comodones que sí pueden competir y se les subvenciona a costa del empleo y la viabilidad de otras muchas personas. Los recursos del estado son limitados, si se emplean para fomentar la falta de competividad empresarial y aburguesamiento conformista de algunos, ya me dirán ustedes si eso es positivo.


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