martes, enero 18, 2005

La Verdad es la esencia de la Libertad

Cada vez hay más personas que consideran que la Libertad consiste en hacer "lo que me sale de las pelotas" (sic); al tiempo algunos pensamos que la Libertad más bien tiene que ver con "lo que sale de la cabeza" y no del bajo vientre. Las diversas definiciones de libertad tienen mucho que ver con una antropología determinada. Y por ello sus consecuencias sociales son enormes.

Siempre me ha parecido sorprendete y , por qué no decirlo, divertido cuando oigo hablar de Libertad todo circunspectos a muchos intelectuales que consideran que el Hombre no es más que materia. Ya me dirán ustedes si un conjunto de trozos de carne, sangre, unos metros de arterias y nervios, ect, es decir, unos cuantos átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno, unos pocos oligoelementos y poco más, pueden hablar de derechos y libertades o incluso de racionalidad. La materia sigue los postulados deterministas de la física y la química, no de la lógica. La libertad exige un principio que esté más allá de la pura materia, capaz de autodeterminar a ese conjunto de átomos y moléculas que es el cuerpo humano. El hardware sin el software no funciona, ni tiene cosnciencia de sí mismo. La metáfora de la inteligencia artificial no deja de ser una caricatura del ser humano sin Voluntad y por lo tanto no libre.

Dejo a parte esta importante incoherencia de los materialistas que la mayoría supera obviando la cuestión (Popper), o como Hume inventando para salir del paso engendros tipo "espíritus materiales" (sic) que es una contradicción in terminis.En este post me gustaría centrarme en el concepto de Libertad. Para mi, ya adelanto que está relacionado con el de Verdad. De hecho mi tesis es que la verdad es la esencia de la libertad.

Dependiendo de cuál sea nuestra concepción de la verdad, así será nuestra forma de entender la Libertad.

Si no existe Verdad alguna, si en la vida no hay una racionalidad que ordene todo a un fin, la vida es sólo mero existencialismo y un sinsentido. La libertad racional tampoco tiene sentido puesto que sea cual fuere nuestra elección daría igual. La libertad queda reducida a mero voluntarismo y se identifica con el libre albedrío y la no coacción externa. Nos determinamos hacia lo que creemos intuitivamente que nos conviene, que no necesariamenete coincide hacia lo que nos conviene, suponiendo que en el vacío pueda hablarse con sentido de conveniencia, claro.

Al relativista tampoco le importa mucho la realidad , ni las limitaciones que impone esta a la Voluntad. Simplemente las obvia. Prefiere idealizar al ser humano sin tener en cuenta cómo es realmente, y profetizar la vuelta necesaria vuelta del hombre nuevo al buen salvaje de Rousseau. La distinción entre el principio de placer y el principio de realidad tarde o temprano lleva al ser humano relativista al abismo, luego viene el tío Freud con las rebajas, y pasa lo que pasa...

Si el bien y mal son puras convenciones todo vale, pero todo, todo. Más tarde o temprano la Libertad se convierte en la "voluntad de poder" de don Federico, el hombre se convierte en el superhombre y se abre la puerta a la barbarie. Dejà vu.

Si existe una verdad, una racionalidad que ordena todo a un fin, la libertad no es ya sólo libre albedrío (Voluntad) sino que también es Inteligencia que mueva esa Voluntad hacia lo que nos conviene. En este caso cuanto más cercanos estemos a la Verdad en cada uno de nuestros actos, más libres seremos. Los valores, la moral , el derecho no tienen por qué ser límites a la Libertad humana sino que son precisamente lo que la facilita. La esencia de la Libertad es la Verdad pues es lo que le da sentido.

¿Se puede hablar de la capacidad de elegir (libre albedrío), si no hay nada que elegir, o da igual lo que elegimos pués todo es relativo y no existe la verdad ? Y si existe la verdad... , ¿ podemos considerar libertad un libre albedrío que se equivoque al elegir lo que nos conviene? ¿es más libre quien se bebe un vaso de lejía creiendo que es zumo de piña , o quien no se lo bebe por mucha sed que tenga porque sabe que no le conviene? La verdad no es indiferente para determinar si alguien es libre o esclavo de sus pasiones. Lo importante no es tanto elegir sino elegir bien, utilizando medios realistas que no impliquen una libertad deshumanizadora.

No siempre lo que nos conviene es lo más fácil o cómodo, e incluso exige un esfuerzo al menos para descubrirlo; el voluntarismo sin inteligencia conduce al abismo, muchas veces con la apariencia de libertad . La libertad no consiste en hacer lo que me dé la gana, sino en hacer lo que debo precisamente porque me da la gana. No todos los usos del libre albedrío son igual de humanizadores. El hombre es como es, por lo tanto para que sea libre tiene que empezar por conocer su propia verdad, su propia "naturaleza". Esto determinará las buenas y las malas elecciones según nos acerquemos o alejemos de esta verdad propia del ser humano. Sólo el hombre libre habla de moral. Sabe lo que le conviene y cómo utilizar su libre albedrío para que ser verdaderamente libre. Y esto le humaniza.

La auténtica libertad humaniza, es decir, está en consonancia con la Verdad Humana o no es verdadera libertad, sino una grotesca parodia, una carcel existencialista que condena a la nausea sartreania sin remedio.