ZP parece Mister Bean , pero no lo es
No sé si han leído el artículo de esta web sobre cómo en los 80 en Figueruelas (Zatagoza) se creó mediante una inteligente campaña de marketing una especie de superingeniero, SuperLópez, que respondía al ideal del imaginario social español. Ignacio López un señor sencillo y humilde de Amorebieta se convirtió de la noche al día en ídolo de masas, de universitarios y de directivos. Pues bien, mi teoría es que hay una cierta similitud entre ZP y superlópez, con ciertos condimentos de la televisiva Operación Triunfo, claro. Detrás de ZP hay una inteligente operación de marketing dirigida a la fibra sensible de los españoles más que a excitar su intelecto. Pasen y vean.
El partido socialista tiene sociólogos de gran categoría. Con permiso de don Amando, es un hecho que Saenz de Santamaría es el mejor sociólogo electoral de España. Este hombre lee las tendencias sociales como nadie. Está secundado por gente tan valiosa y de solvencia contrastada en este campo profesional como Rosa Conde (lo digo en serio) o el profesor Félix Tezanos.
La comparación con los sociólogos de cabecera del partido popular es de risa. Los Elorriaga, Arriola o Pilar del Castillo son unos aprendices o a lo sumo becarios de tercera frente al doctor Santamaría y los suyos. Cualquiera que conozca el mundillo sociológico y quiera ver el mérito y la capacidad donde la hay, sin sectarismos , le dirá lo mismo.
Esta ventaja del Psoe frente al PP es esencial , en mi opinión, para comprender los últimos dos años de España. El Psoe conoce perfectamente la sociedad española y es capaz de captar las tendencias, anhelos, fibras sensibles y carencias de los diversos grupos sociales. Los peperos ni lo huelen, se piensan que la tecnocracia eficaz basta para ganar elecciones, pero no recuerdan que no sólo de pan vive el hombre.
Este conocimiento posibilita , por una parte, saber cómo debe ser el líder político ideal que colme las aspiraciones de la sociedad española, y por otra parte saber cuáles son los mensajes y valores adecuados para romper las barreras intelectuales, psicológicas o prejuicios que hacen que partes de la sociedad no se planteen votar por un partido.
El señor Rodríguez Zapatero, no es una persona especialmente dotada en inteligencia, ni en elocuencia , ni es lo que se dice un tipo con carisma. Mediocre estudiante de derecho en León, su trayectoria profesional se circunscribe a ser becario de investigación unos meses en una "cátedra amiga". Su trayectoria política no había sido menos espectacular hasta que fue sorpresivamente secretario general del Psoe: eterno culiparlante durante las últimas legislaturas de Felipe González.
Ganó el congreso del Psoe frente al favorito Bono, por el apoyo unánime de los nacionalistas que temían al ?españolista? manchego , por la división del voto guerrista que gran parte fue a parar a Matide Fernández, y por el extraño apoyo de ?los despojos humanos? de los Balbases de la federación madrileña. Vaya sorpresa. Menos de 10 votos dieron la secretaría a un hombre sin ideario, ni trayectorias claras. Con muchos amos y varias hipotecas.
Tras un primer año de oposición tranquila y constructiva, se dio a conocer a la sociedad española aprovechando la mano tendida que ingenuamente Aznar le ofreció. El Psoe necesitaba árnica durante un tiempo y el PP se la dio.
Mientras cicatrizaban las heridas de la derrota electoral del 2000 y se sucedían las fotos idílicas entre los dos líderes políticos, llegaron las elecciones del País vasco después de las cuales los socialistas consideraron que ya habían recuperado el pulso. El Psoe, de la mano del PP, obtuvo muy buen resultado y recuperó parte del electorado perdido por Jauregui.
Tras estas elecciones, el grupo PRISA decide que el PSOE cambie de estrategia, y aquí el señor Zapatero empieza a pagar sus hipotecas , se carga a Nicolás Redondo Terreros (ya no les era útil para recuperar imagen) y cambia su actitud opositora. Demagogia, pancartismo y populismo medido, son ahora sus señas de identidad. Al tiempo de este cambio de actitud , entran también en juego los sociólogos de cabecera que comienzan a crear a quien más tarde (2 años) se llamaría ZP. Este aspecto es el que me interesa comentar. Estamos en el otoño del 2001.
Lo primero que le suguieren a Rodríguez Zapatero es que se ponga en manos de un asesor de imagen que le cambiará peinado, forma de vestir e incluso el arqueo de las cejas. A partir de aquí Zapatero comienza a actuar al ritmo que le marcan sus asesores y sus ?hipotecas?.
En este punto hay que decir una cosa. El mérito de construir a ZP se debe en buena parte al brillante equipo de sociólogos del Psoe, que consiguieron atraer a grandes sectores de la sociedad que se habían alejado del partido bien por la corrupción, bien por la ineficacia de los gobiernos felipistas , o bien por considerar que los socialistas eran demasiado centristas. Pero no todo es mérito de este equipo de genios capitaneados por Santamaría. El partido popular incapaz de explicar sus actuaciones y sumergido en una suicida dejadez, fiado en sus éxitos económicos, también se lo puso fácil al Psoe. Y aún hay un factor más. El control, o hegemonía si lo prefieren, del progresismo en sectores culturales, audiovisuales o educativos. Fue generando desde ellos un estado de opinión que se convirtió en el abono que preparó la tierra para que la simiente del equipo constructor de ZP diera fruto.
En este sentido sólo un ejemplo de cómo los del PP además de pardillos encima subvencionaron y promocionaron a los que les harían la cama. Durante los años del aznarismo, hubo un telediario que fue copando todos los premios habidos y por haber. Premios controlados por el polanquismo al tiempo que Urdaci los bendecía con la cobertura conveniente (cuánta ingratitud), y que convirtieron a un "Peter Pan" insolvente en una especie de gurú para la gente joven. Por supuesto, con el psoe ya en el poder , se dio el siguiente paso lógico: poner al gurú al frente del aparato de propaganda estatal que es TVE . ¿ven qué es la visión a largo plazo? Lo dicho, los arriolas ni lo olieron.
Imagino que tampoco tengo que contarles la claudicación en el campo de la cultura y valores que hizo el PP. Sólo con decirles que en teleAznar del último año no dedicaron ni un sólo minuto del telediario a la muerte de Gironella o Vizcaino Casas, o a hablar de los libros de Moa o Vidal, o recomendar la película de Mel Gibson sobre la passion , de la que no hablaron mas que el día de antes del estreno para decir que era sangrienta (sic). ¡qué diferencia con el tratamiento que se dio a autores como el fallecido Montalbán , los libros de Saramago o las películas de Almodovar !. ¡¡Acomplejados!!
Lo malo es que los progres, sin los complejos de la derecha, aprovecharon para sembrar sus ideas en una sociedad cada vez menos crítica que se alimenta día y noche de telebaura marciana y rosa. ¿a quién le extraña que después el mensaje populista y simplón sea el que cale? Sin este panorama previo, no se puede entender el surgimiento de ZP. Y el PP no es ajeno a todo esto, cuidado.
ZP es un producto de marketing, un político de diseño construido para contentar a grandes sectores de la sociedad, no en cuanto a la eficacia económica o a grandes realizaciones o propuestas , sino en cuanto a valores que forman parte del núcleo sentimental de esos grupos. ZP no se dirige al cerebro sino al corazón, con mensajes hábilmente elegidos y una imagen que refuerza estos mensajes.
El señor José Luis Rodríguez Zapatero nada tiene que ver con ZP. Zapatero no hubiera llegado ni a presidente de su comunidad de vecinos, pero la democracia es ese sistema por el que podemos elegir a nuestros gobernantes pero no a nuestros conciudadanos. Y el populismo y el marketing son efectivos, reduciendo al mínimo el sentido crítico si son manejados por gente preparada y hay un terreno abonado. Y si encima no hay alternativa ?
Muchos dicen que Zapatero se parece a Mister Bean por su sonrisa tontorrona que le acompaña donde quiera que va y por considerar que no es muy listo, incluso a veces pueril (su discurso en la ONU es para nota). Puede ser que Rodríguez Zapatero sea Mr. Bean , pero desde luego ZP no lo es. Nada más lejos de la realidad. ZP es pura pose, pero pose que llega al electorado. No es el bambi ingenuo que querrían algunos, es un auténtico killer que conecta muy bien con el imaginario social español. Y esto precisamente porque no es Zapatero sino ZP. Una criatura de diseño de los laboratorios sociológicos del Psoe.
Mister Bean es un trozo de pan, con cierta alma de niño, nada más lejos de ZP , una perfecta arma de destrucción sincronizada como un reloj de precisión para alcanzar el poder, un killer lejos de la improvisación e ingenuidad que se le supone a Mr. Bean o a Bambi. ZP (y, repito, no hablo de zapatero que no es más que la materia prima sobre la que se ha construido ZP) es un populista al que no le importa nada más que mandar y que no se detendrá ante nada ni nadie por mantenerse arriba. Todo vale y nada es intocable. Y si hay que desenterrar lo que sea, se desentierra.
Aunque suba el paro, se arme el lío padre entre las autonomías, no llegue ni una gota de agua a Valencia y la política exterior sea de broma, ZP será difícil de batir por los populares. No se enfrentan a algo real sino a un fantasma , a un producto de marketing que conecta con el inconsciente más profundo y a veces asilvestrado de grandes grupos de individuos. Casi nada. Ah, y recuerden que los populistas siempre buscan un enemigo externo para disimular los errores. Imagino que no tengo que contarles quién es el enemigo externo que le han diseñado de serie los sociólogos de cabecera al producto ZP.
Hay que reconocer el mérito donde esté, como gusta decir Anson, y no me dirán ustedes que Santamaría, Tezanos y Conde no son unos genios. Como el profesor Moriarty , genios del mal, pero unos genios al fin y al cabo.
Por cierto, el artículo sobre el manual del perfecto totalitario de esta bitácora puede ser que también les de pistas de cómo pretenden seguir desarmando intelectualmente a la sociedad, abonando aún más el terreno al populismo simplón de ZP.
El partido socialista tiene sociólogos de gran categoría. Con permiso de don Amando, es un hecho que Saenz de Santamaría es el mejor sociólogo electoral de España. Este hombre lee las tendencias sociales como nadie. Está secundado por gente tan valiosa y de solvencia contrastada en este campo profesional como Rosa Conde (lo digo en serio) o el profesor Félix Tezanos.
La comparación con los sociólogos de cabecera del partido popular es de risa. Los Elorriaga, Arriola o Pilar del Castillo son unos aprendices o a lo sumo becarios de tercera frente al doctor Santamaría y los suyos. Cualquiera que conozca el mundillo sociológico y quiera ver el mérito y la capacidad donde la hay, sin sectarismos , le dirá lo mismo.
Esta ventaja del Psoe frente al PP es esencial , en mi opinión, para comprender los últimos dos años de España. El Psoe conoce perfectamente la sociedad española y es capaz de captar las tendencias, anhelos, fibras sensibles y carencias de los diversos grupos sociales. Los peperos ni lo huelen, se piensan que la tecnocracia eficaz basta para ganar elecciones, pero no recuerdan que no sólo de pan vive el hombre.
Este conocimiento posibilita , por una parte, saber cómo debe ser el líder político ideal que colme las aspiraciones de la sociedad española, y por otra parte saber cuáles son los mensajes y valores adecuados para romper las barreras intelectuales, psicológicas o prejuicios que hacen que partes de la sociedad no se planteen votar por un partido.
El señor Rodríguez Zapatero, no es una persona especialmente dotada en inteligencia, ni en elocuencia , ni es lo que se dice un tipo con carisma. Mediocre estudiante de derecho en León, su trayectoria profesional se circunscribe a ser becario de investigación unos meses en una "cátedra amiga". Su trayectoria política no había sido menos espectacular hasta que fue sorpresivamente secretario general del Psoe: eterno culiparlante durante las últimas legislaturas de Felipe González.
Ganó el congreso del Psoe frente al favorito Bono, por el apoyo unánime de los nacionalistas que temían al ?españolista? manchego , por la división del voto guerrista que gran parte fue a parar a Matide Fernández, y por el extraño apoyo de ?los despojos humanos? de los Balbases de la federación madrileña. Vaya sorpresa. Menos de 10 votos dieron la secretaría a un hombre sin ideario, ni trayectorias claras. Con muchos amos y varias hipotecas.
Tras un primer año de oposición tranquila y constructiva, se dio a conocer a la sociedad española aprovechando la mano tendida que ingenuamente Aznar le ofreció. El Psoe necesitaba árnica durante un tiempo y el PP se la dio.
Mientras cicatrizaban las heridas de la derrota electoral del 2000 y se sucedían las fotos idílicas entre los dos líderes políticos, llegaron las elecciones del País vasco después de las cuales los socialistas consideraron que ya habían recuperado el pulso. El Psoe, de la mano del PP, obtuvo muy buen resultado y recuperó parte del electorado perdido por Jauregui.
Tras estas elecciones, el grupo PRISA decide que el PSOE cambie de estrategia, y aquí el señor Zapatero empieza a pagar sus hipotecas , se carga a Nicolás Redondo Terreros (ya no les era útil para recuperar imagen) y cambia su actitud opositora. Demagogia, pancartismo y populismo medido, son ahora sus señas de identidad. Al tiempo de este cambio de actitud , entran también en juego los sociólogos de cabecera que comienzan a crear a quien más tarde (2 años) se llamaría ZP. Este aspecto es el que me interesa comentar. Estamos en el otoño del 2001.
Lo primero que le suguieren a Rodríguez Zapatero es que se ponga en manos de un asesor de imagen que le cambiará peinado, forma de vestir e incluso el arqueo de las cejas. A partir de aquí Zapatero comienza a actuar al ritmo que le marcan sus asesores y sus ?hipotecas?.
En este punto hay que decir una cosa. El mérito de construir a ZP se debe en buena parte al brillante equipo de sociólogos del Psoe, que consiguieron atraer a grandes sectores de la sociedad que se habían alejado del partido bien por la corrupción, bien por la ineficacia de los gobiernos felipistas , o bien por considerar que los socialistas eran demasiado centristas. Pero no todo es mérito de este equipo de genios capitaneados por Santamaría. El partido popular incapaz de explicar sus actuaciones y sumergido en una suicida dejadez, fiado en sus éxitos económicos, también se lo puso fácil al Psoe. Y aún hay un factor más. El control, o hegemonía si lo prefieren, del progresismo en sectores culturales, audiovisuales o educativos. Fue generando desde ellos un estado de opinión que se convirtió en el abono que preparó la tierra para que la simiente del equipo constructor de ZP diera fruto.
En este sentido sólo un ejemplo de cómo los del PP además de pardillos encima subvencionaron y promocionaron a los que les harían la cama. Durante los años del aznarismo, hubo un telediario que fue copando todos los premios habidos y por haber. Premios controlados por el polanquismo al tiempo que Urdaci los bendecía con la cobertura conveniente (cuánta ingratitud), y que convirtieron a un "Peter Pan" insolvente en una especie de gurú para la gente joven. Por supuesto, con el psoe ya en el poder , se dio el siguiente paso lógico: poner al gurú al frente del aparato de propaganda estatal que es TVE . ¿ven qué es la visión a largo plazo? Lo dicho, los arriolas ni lo olieron.
Imagino que tampoco tengo que contarles la claudicación en el campo de la cultura y valores que hizo el PP. Sólo con decirles que en teleAznar del último año no dedicaron ni un sólo minuto del telediario a la muerte de Gironella o Vizcaino Casas, o a hablar de los libros de Moa o Vidal, o recomendar la película de Mel Gibson sobre la passion , de la que no hablaron mas que el día de antes del estreno para decir que era sangrienta (sic). ¡qué diferencia con el tratamiento que se dio a autores como el fallecido Montalbán , los libros de Saramago o las películas de Almodovar !. ¡¡Acomplejados!!
Lo malo es que los progres, sin los complejos de la derecha, aprovecharon para sembrar sus ideas en una sociedad cada vez menos crítica que se alimenta día y noche de telebaura marciana y rosa. ¿a quién le extraña que después el mensaje populista y simplón sea el que cale? Sin este panorama previo, no se puede entender el surgimiento de ZP. Y el PP no es ajeno a todo esto, cuidado.
ZP es un producto de marketing, un político de diseño construido para contentar a grandes sectores de la sociedad, no en cuanto a la eficacia económica o a grandes realizaciones o propuestas , sino en cuanto a valores que forman parte del núcleo sentimental de esos grupos. ZP no se dirige al cerebro sino al corazón, con mensajes hábilmente elegidos y una imagen que refuerza estos mensajes.
El señor José Luis Rodríguez Zapatero nada tiene que ver con ZP. Zapatero no hubiera llegado ni a presidente de su comunidad de vecinos, pero la democracia es ese sistema por el que podemos elegir a nuestros gobernantes pero no a nuestros conciudadanos. Y el populismo y el marketing son efectivos, reduciendo al mínimo el sentido crítico si son manejados por gente preparada y hay un terreno abonado. Y si encima no hay alternativa ?
Muchos dicen que Zapatero se parece a Mister Bean por su sonrisa tontorrona que le acompaña donde quiera que va y por considerar que no es muy listo, incluso a veces pueril (su discurso en la ONU es para nota). Puede ser que Rodríguez Zapatero sea Mr. Bean , pero desde luego ZP no lo es. Nada más lejos de la realidad. ZP es pura pose, pero pose que llega al electorado. No es el bambi ingenuo que querrían algunos, es un auténtico killer que conecta muy bien con el imaginario social español. Y esto precisamente porque no es Zapatero sino ZP. Una criatura de diseño de los laboratorios sociológicos del Psoe.
Mister Bean es un trozo de pan, con cierta alma de niño, nada más lejos de ZP , una perfecta arma de destrucción sincronizada como un reloj de precisión para alcanzar el poder, un killer lejos de la improvisación e ingenuidad que se le supone a Mr. Bean o a Bambi. ZP (y, repito, no hablo de zapatero que no es más que la materia prima sobre la que se ha construido ZP) es un populista al que no le importa nada más que mandar y que no se detendrá ante nada ni nadie por mantenerse arriba. Todo vale y nada es intocable. Y si hay que desenterrar lo que sea, se desentierra.
Aunque suba el paro, se arme el lío padre entre las autonomías, no llegue ni una gota de agua a Valencia y la política exterior sea de broma, ZP será difícil de batir por los populares. No se enfrentan a algo real sino a un fantasma , a un producto de marketing que conecta con el inconsciente más profundo y a veces asilvestrado de grandes grupos de individuos. Casi nada. Ah, y recuerden que los populistas siempre buscan un enemigo externo para disimular los errores. Imagino que no tengo que contarles quién es el enemigo externo que le han diseñado de serie los sociólogos de cabecera al producto ZP.
Hay que reconocer el mérito donde esté, como gusta decir Anson, y no me dirán ustedes que Santamaría, Tezanos y Conde no son unos genios. Como el profesor Moriarty , genios del mal, pero unos genios al fin y al cabo.
Por cierto, el artículo sobre el manual del perfecto totalitario de esta bitácora puede ser que también les de pistas de cómo pretenden seguir desarmando intelectualmente a la sociedad, abonando aún más el terreno al populismo simplón de ZP.


<< Home